Azucena Pimentel

La calumnia cuando no mancha, tizna

El 9 de diciembre se cumplen 16 años de la transmisión que diversos medios (de manera destacada Televisa y Tv Azteca) hicieron de la supuesta captura de una presunta banda de secuestradores en el rancho Las Chinitas, del Estado de México. En mi carácter de productora del noticiero matutino Primero Noticias, me tocó estar en cabina durante la difusión de estos hechos.

Mi versión de lo que sucedió aquel día es pública y conocida, y puede consultarse en este link: me enteré de los hechos al mismo tiempo que la audiencia que los iba siguiendo en radio y televisión. Es totalmente falso que haya participado en ese montaje, del cual la gran mayoría de mexicanas y mexicanos nos enteramos meses después.

Como también es del dominio público, esto no ha impedido que en los últimos años mi nombre haya aparecido en redes sociales y medios de comunicación como parte de mensajes falsos y difamatorios.

Cualquier usuario de redes sociales (o de internet) sabe que vivimos en una época en la que es bastante fácil inventar y diseminar información falsa, ya sea por un extraño concepto de ocio o diversión o como parte de agendas personales o de grupo. Ejemplos hay muchos: surgen ya no digamos cada día, sino cada hora.

Ese remolino de mentiras termina por arrastrarnos a todos, porque daña la capacidad de distinguir entre verdad y ficción, endurece posiciones y destruye el diálogo: todos los argumentos se vuelven «verdades absolutas», que no se usan para encontrar la verdad, sino para herir a los otros.

El deseo legítimo de justicia no se hace realidad con linchamientos ni acusaciones infundadas, sea cual sea su motivación. Las causas no se defienden con mentiras ni, mucho menos, desde el odio, que solo contamina y oscurece la verdad. Y es bien sabido que la verdad siempre prevalece.

Por mi parte, reitero mi compromiso y determinación por realizar mi trabajo, en cualquier instancia o lugar, con rigor, veracidad, profesionalismo y honestidad. Siempre he estado convencida de que esa es la mejor manera de crear un mejor país.