Azucena Pimentel

Hacia una nueva Cultura Digital

Es fundamental la formación de un pensamiento crítico en las infancias sobre el uso de las herramientas digitales; la comprensión de la relación de la tecnología y su uso para la vida. Es vital que los niños y niñas desde la educación básica tengan un acercamiento a la tecnología más allá del uso de ciertos dispositivos o de entretenimiento.

En sexenios anteriores el gasto público en tecnologías enfocadas a la educación se concentró en supuestas soluciones que en realidad fueron sólo proyectos temporales, sin un impacto significativo en el aprendizaje y que, a la larga generaron más problemas a la comunidad educativa.

El rezago económico existente impactó la educación, generó una brecha digital debido a que muchos de los materiales digitales educativos fueron desarrollados para ciertas tecnologías, con requerimientos técnicos específicos que dejaron de lado a millones de alumnos y maestros sin la oportunidad de utilizarlos.

En educación básica se tienen ejemplos como:

Enciclomedia, programa para equipar las aulas de clase con una enciclopedia interactiva con los programas de estudio de educación básica, se proyectaba mediante un pizarrón electrónico, pero que en muchas ocasiones se implementaba en comunidades rurales que no tenían acceso a luz eléctrica y agua potable.

Programa @prende 2.0, la distribución de tabletas con restricciones de uso ha convertido a miles de dispositivos sin posibilidad de ser usados. Los materiales educativos fueron hechos en tecnologías fuera de estándar y que no tienen ningún soporte.

La acción gubernamental con respecto al gasto en tecnología ha respondido más a la oferta del mercado (o modas digitales) que a la necesidad objetiva de materiales, infraestructura y telecomunicaciones.

Anteriormente, la transformación digital se limitaba a la compra de insumos generando un impacto fugaz en la educación, ya que al poco tiempo estos dispositivos quedaban obsoletos. Toda esta supuesta inversión en educación se convirtió en gasto corriente, sin tomar en cuenta, que los proveedores de servicios siempre se concentraron en unas pocas manos: KIO Networks, TELMEX, IUSA, por mencionar algunos.

En la pandemia se estableció un acuerdo para la transmisión de la programación de Aprende en Casa con televisoras privadas, lo que ayudó a mantener un contacto con toda la comunidad educativa en más canales de televisión durante la emergencia sanitaria y tener una cobertura más amplia en el territorio nacional.

Actualmente, en este gobierno la prioridad es la reorganización de los organismos encargados del diseño, producción y distribución de materiales educativos digitales para que cumplan su propósito y así reducir la brecha digital mediante la construcción de una nueva Cultura Digital enfocada en el entendimiento y uso responsable de la tecnología; priorizando el acceso a los materiales mediante diversas vías, ya sea con o sin internet, y así brindar alternativas educativas a toda la población a largo plazo.

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